El peligro de los Angry Birds

27 enero, 2014 por UsuarioArráez

La noticia que ha saltado hoy a los medios de comunicación de todo el mundo es tan sorprendente como hilarante. Al parecer y según han publicado James Glanz, Jeff Larson y Andrew W. Lehren en The New York Times, la NSA habría estado espiando a ciudadanos de todo el mundo a través de algunas de las más famosas apps que existen, con los Angry Birds a la cabeza. ¿El soplón? Pues el amigo Edward J. Snowden, héroe entre los héroes. Honestamente, en mi caso no me preocupa lo más mínimo el hecho de que me puedan espiar. Sigo jugando al Angry Birds Star Wars con el mismo interés que lo hacía antes de conocer esta noticia, y dudo mucho que cosas como esta que estás leyendo sean del más mínimo interés para la NSA.

Pero lo que sí me preocupa es, que viendo lo ociosos que son la mayoría de parlamentarios de este y otros países, no estén ya todos bajo la lupa de la NSA y sepan hasta el más sórdido y escondido secreto de cada uno de ellos. Porque hay que ver cómo le dan al Angry Birds los tíos. Es sorprendente lo mucho que les gusta a nuestros políticos no dar un palo al agua y sí darle a la pantalla del iPad. Ya no es noticia ver cómo en plena sesión parlamentaria de cualquiera de los muchos parlamentos que infestan este país nuestro los parlamentarios se dedican a darle a los videojuegos en lugar de al micro parlamentario. Fin del trabalenguas…

Vagos y maleantes aparte -ups, creo que esto es políticamente incorrecto– ahora falta saber si la NSA se va a dedicar a espiar con más interés a aquellos jugadores que ostenten los récords mundiales del Angry Birds. Si uno lo piensa fríamente estamos ante certeros tiradores capaces de destruir edificios enteros y exterminar a los cerdos que hay en su interior –y no, ahora no me estoy refiriendo a los políticos–, utilizando para ello un tirachinas y un par de pajarracos cabreados. No cabe duda de que son gente capaz de todo y sin miedo a la muerte, peligrosos terroristas capaces de cualquier cosa con tal de conseguir sus fines.

Yo por si acaso ya le he prohibido a mi hija que se olvide de jugar al Angry Birds. En esa misma lista de juegos prohibidos están Temple Run Brave, Pet Tycoon, Swampy, Sonic Jump, Happy Street, Hair Salon 2 y My Little Pony. Todos ellos son títulos peligrosos donde los haya y los juegos imprescindibles en los iPad de los terroristas más buscados del planeta. Así que, prohibido jugar a todos ellos, no sea que nos tiren la puerta abajo de una patada y todo el FBI, la NSA, la CIA y el Ejército de Salvación nos invadan por culpa de unos ponys, pájaros y mascotas de peluquería.

Y yo que pensaba que los noruegos eran pacíficos, y mira la que han liado con los pajarracos de marras…

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